Paris on the Wrong Day?

Paris on the Wrong Day?

De Rotterdam me iba a Reims en Francia. Estaba todo bien y con el eurail pass no iba a tener que pagar nada, pero justo pasó que en Antwerpen el señor de los tickets me dijo mal el tren y me di cuenta muy tarde cuando ya había ido en el tren por más de una hora. Cuando le pregunté al señor del tren cuanto faltaba para llegar a Lille (una de las paradas que tenía que hacer) me dijo que estaba mal y que tenía que volver, que perdón por el inconveniente pero que como era Viernes y muchos estudiantes viajaban, cambiaban las paradas del tren y solo avisaban en holandés, así que si no sabías holandés too bad. Así que tuve que volver tres paradas y tomarme otro tren. Cuando llegué a Lille, el último tren local (gratis con eurail) ya se había ido así que si quería llegar a Reims tenía que pagar 30€ para tomar el fast train a París y después a Reims. En París me arrepentí de comprar el ticket a Reims porque el día después igual iba a volver, así que me devolvieron la plata y me fui a un hostal (St Christopher 100% recomendable).

Cuando llegué a la pieza conocí a un slovenio que llevaba 3 meses hitchhiking por Europa, muy interesante. Después de un rato supe que probablemente no había quedado en la universidad de mis sueños, así que me senté en mi cama a llorar y hablar con mis papás. Pero con el tiempo que he dedicado a mi misma he aprendido mucho, y la pena se me pasó al mismo tiempo que me llegó un mensaje del Mae, “Colo, cuidado, hay bombazos en París.”

Salí de la pieza a cachar que pasaba, y justo venía mucha gente que había cancelado sus planes y también quería saber que pasaba.

Entre medio se escuchaban las sirenas de los bomberos y policías, aparentemente estábamos a 3.5 km de uno de los lugares afectados.
Ahí fue que el cliché en que siempre había creído pero nunca había vivido en un momento tan preciso se me presentó en carne y hueso: todo es por algo, lo que pasa tiene que pasar. Con eso, bajé al bar, conocí gente, bailé, y a pesar de todo y de la tristeza de la situación en París, me sentí tranquila y protegida por la vida. Que mi problema que parecía ser una gran razón para angustiarse no era un problema si no lo que tenía que pasar.

Los parisinos con quienes hablé me dijeron casi lo mismo de su situación, no están asustados porque no hay nada que hacer, si va a pasar va a pasar, y simplemente hay que seguir la vida.

Ahora voy en un tren a Reims. Cuando salí a la calle para tomar el metro sentí que la gente sabía lo que es la vida. La gente igual estaba en cafés, haciendo deporte, trabajando y siguiendo su vida. En un café, dos franceses a los que les pregunté direcciones me contaron que sienten muchas cosas, pero no pueden tener miedo porque no hay nada que hacer si algo va a pasar.

París me mostró que la vida hay que seguirla y disfrutarla porque en cualquier minuto se termina. No tengo miedo porque estoy en paz conmigo misma. Y mientras esperaba el tren me dieron ganas de llorar por lo valiosa que es la vida. Qué experiencia es vivir!

Published byColomba Dumay Neder

My name is Colomba and I was born in Santiago, Chile. Although I love Chile for its landscapes and for hosting my roots, I will always have the urge to get away and discover the rest of the world. Accompanied by photography, I will be showing what I see, and creating beauty to my eyes. I will be writing exactly what comes out of my conscience because to me it makes sense, and hopefully it will to you too. I'll try my best to explain what I mean, because if I am sure of what I'm trying to say, I can for sure convey it. This blog will be about my journey (physical and spiritual) through life.